La caza es naturaleza, la caza es pasión, la caza es volver a los ancestros, y la caza nos ofrece otras muchas posibilidades.
Otro verdadero placer que nos ofrece , es saborearla de nuevo una vez abatida, pero esta vez , degustandola en el plato.
La cadena hotelera Santos, y mas concretamente en su hotel Santemar, de Santander , al pie de la playa del Sardinero lleva con esta edición dos décadas poniendo en lo mas alto del panorama gastronómico- cinegético cántabro, 150 recetas diferentes, en un buffet que no deja a nadie indiferente y que doy fe , es imposible catar todos y cada uno de los platos.No hay adjetivos para tan amplio despliegue culinario, hay que ir , verlo y probarlo, no os defraudara.
Anualmente se desplazan unas 2.000 personas a degustar estas jornadas que se iniciaron el dia 9 de Marzo y que durante estos dos próximos fines de semana, días (del 9 al 12 y del 16 al 18 ) tendrán sus puertas abiertas para que disfrutemos aun mas si cabe de la caza, la ciudad y el buen hacer del enorme equipo del hotel Santemar.
La semana pasada, me llamo mi buen amigo Ismael Tragacete, conocido cazador y campeón de caza menor en caza menor, para que si podía me desplazara a Santander y allí quedaramos, y viera in situ , el evento gastronómico-cinegetico que tanta fama tenia, y la verdad que fue un acierto escaparme y compartir con el bueno de Ismael la inauguración de dicho evento que tanta relación tiene con nuestra afición y que tan poco sabor muchas veces le sacamos después de cazar las piezas.
Desde aquí animo a la gente que le guste el buen yantar se de una vuelta por esa tierra hermana y disfrute de un maravilloso dia gastronómico y de una preciosa ciudad.
El precio es de 60 euros buffet libre con bebidas y vino, y una copa posterior, y decir que el remate son los postres y orujos de la tierra, vamos que hay que acudir sin desayunar.
Añadir que este es el 20 aniversario y que va a ser el ultimo que lo realicen, asi que una razón mas para no perdérselo. Más informacion sobre el evento aquí.
Como decimos aquí , ON EGIN
Mikel Torne